Pol Capdevila

CURADOR INVITADO

Pol Capdevila

POL CAPDEVILA
BARCELONA, ESPAÑA



Pol Capdevila es docente de teoría del arte y arte contemporáneo en el Departamento de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Su línea de investigación está principalmente centrada en la estética continental, la teoría de la imagen y la temporalidad en el arte contemporáneo. A lo largo de su carrera ha publicado una gran cantidad de artículos académicos y capítulos de libros sobre la experiencia estética en el arte contemporáneo. Asimismo, ha realizado estadías doctorales y postdoctorales en Potsdam (Alemania) y en Cambridge (Reino Unido). Actualmente, Pol también imparte clases en el máster oficial de Investigación de Arte y Diseño en la escuela EINA, entre otros.

Para Pol, el arte nos ofrece una forma distinta de comprender la realidad. Se siente atraído por aquellas obras que son capaces de ofrecer una nueva experiencia estética y emocional.




ENTREVISTA PERSONAL & LA CURACIÓN


¿Pol, qué es el arte para ti?
El arte es una de las formas más abiertas de conocer con profundidad la realidad y comunicar este conocimiento a otro ser humano. Cuando a esto una obra de arte añade un potencial social transformador, por pequeño que sea el aspecto en el que incide, entonces tenemos delante nuestra una gran obra. Su función como obra de arte es completa.

¿Qué estilos artísticos contemporáneos sigues? ¿Qué te atrae de ellos?
Mi pasión por el arte sobrepasa la delimitación por estilos. Del arte en general, me atrae más lo enigmático que lo evidente, aquello a lo que te impulsa a mirar, remirar, interpretar y reinterpretar, sin agotarlo nunca. Del arte contemporáneo me atraen las obras que son capaces de removerme, de alterar mi manera de ver las cosas. También me interesa cada vez más el arte que activa espacios públicos y construye relaciones entre personas.

¿Qué artistas te han impresionado últimamente?
Lo primero que me viene a la cabeza es Irena Haiduk y su ambicioso proyecto en la documenta de Kassel relacionado con la memoria yugoslava, los derechos de las mujeres y los sistemas económicos. Una artista de la escena barcelonesa, cuyo proyecto sobre el no-hacer me ha interesado mucho, es Christina Schultz. También encuentro muy interesante la manera de trabajar de Patricio Rivera. Investiga sobre los procesos de representación, construye los nuevos dispositivos que alteran los patrones convencionales de construcción de imágenes y, con todo ello, cuestiona el valor social habitual de las mismas. Todo ello, además, generando obras de gran potencia plástica.

¿Por qué crees que la enseñanza del arte es importante? ¿Qué nos aporta?
El arte integra las dimensiones intelectual y física humanas de manera muy completa. Es sensibilidad, intuición y razón. Nos enriquece como seres humanos en sociedad y, por tanto, nos hace más libres. Deberíamos seguir practicando arte y aprendiendo sus prácticas históricas durante toda la vida.

¿Cuál es la parte más gratificante de dar clases de historia del arte en la universidad?
Dar clases de arte contemporáneo tiene el gran aliciente de que estás trayendo a clase obras muy actuales que los estudiantes no conocen. Clase tras clase, les ves sorprenderse e incluso sentirse provocados. Últimamente, además, para que comprendan mejor el sentido de algunas tendencias artísticas, les pido que en grupo proyecten obras y las compartan al resto de la clase. ¡Ellos mismos alucinan de lo creativos que pueden ser!

¿Qué consejo(s) le darías a un artista emergente?
Profundiza en la esencia de tus proyectos, investiga sin parar. De un modo u otro, eso destilará en tu trabajo como artista.

¿Y a un nuevo coleccionista de arte?
Aléjate de la inversión económica y ve más allá de tu propio gusto. Una vez hayas encontrado una obra de arte que te gusta, pregúntate por qué: si sientes que con estos argumentos convencerías a alguien de que la obra tiene un valor cultural, entonces vas por buen camino.





¿Qué artistas de Artig Gallery te han llamado la atención?
La galería aloja artistas de alta calidad y hablar de sólo algunos de ellos es un acto de injusticia para los otros. Pero entre los que me han llamado la atención están Luis Gomez MacPherson, por su capacidad de dotar de presencia a los objetos; y Gwen Versluis, por el brillante uso de una técnica popular como el collage para adentrarse en, según mi visión, lo oscuro y patológico del alma humana.

¿Qué discurso/línea has seguido para tu curación?
Para esta selección, he decidido buscar aquellas obras que podían aportarme una experiencia renovada del tiempo. El ser humano es esencialmente tiempo encarnado, y el arte nos puede enseñar muchas maneras diferentes de experimentarlo. Como he encontrado obras que me hablaban en todas las disciplinas expuestas en la galería, me he impuesto una segunda limitación: escoger sólo obras de pintura y fotografía.

Háblanos un poco de tu selección.
La serie Backroads de Sara Janini recorre aquellos espacios abiertos que habitan un tiempo perdido, tanto presente como inhabitable. Backroads 01 me parece especialmente sugerente al captar lo acogedor en un contexto inhóspito, deshumanizado. Algo análogo hay en la pintura de Tobias Kaiser. Brennmaterialen, por ejemplo, utiliza la pincelada, la luz y los motivos para permitirnos identificar la presencia en nuestro mundo de un pasado estancado en el tiempo, de unos materiales sólidos que, a pesar del título, no se dejan quemar. Del mismo autor, también en Landscape la técnica pictórica colabora en la construcción de un bello contraste entre el tiempo del cosmos y el del entorno natural humano: por una parte, tenemos una espacio inmenso casi abstracto y homogéneo, de tiempo lento e imperceptible, y por otro un tiempo narrativo, un camino hacia el horizonte.
Otra obra que trabaja una oposición muy poderosa es la fotografía de Robert Wunsch Tsukiji. Como si fuera una alegoría espiritual del gigantesco mercado de pescado de Tokyo, esta fotografía armoniza el inestable caos de objetos con la absoluta quietud de un hombre leyendo el periódico. Yin y Yan en total compenetración.
Valentin Russo alarga el tiempo de exposición de una cámara sin fijar. Con ello, desestructura la realidad y capta la esencia del movimiento. El resultado genera un juego de colores y formas de aspecto casi pictórico. Esto nos recuerda que nuestra sociedad se define por su necesidad de moverse, cambiar, aceleradamente. La obra de Ricardo González muestra algunas de las consecuencias de esta actitud, como es la construcción de espacios de paso o de no lugares. Salida de emergencia es quizás la más sintomática de la patología social por la velocidad, puesto que en ella se representa aquel intervalo por el que pasamos cada vez más a menudo, la urgencia accidental en la que se pone en juego constantemente nuestra existencia.
Finalmente, y como contrapeso a lo anterior, haría referencia a El olvido, de Martina Matencio, porque defiende la quietud y el silencio que nos puede atrapar después de una gran aceleración. Este momento, sin embargo, no se muestra aquí como una muerte oscura y temible, sino como un espacio onírico y cálido, donde el cuerpo puede dedicarse a sentir calladamente después de olvidar. Un espacio imposible, quizás, pero deseable.

Muchas gracias por tu tiempo.

LA SELECCIÓN DE OBRAS DE POL:

  • Ricardo Gonzalez Interacción sorpresa en institución ThumbRicardo Gonzalez Interacción sorpresa en institución Thumb
    Selección del curador

    Salida de emergencia

    Ricardo Gonzalez
    Pintura
    116cm x 89cm
    2.900 €
  • First Aid 01 Robert WunschFirst Aid 01 Robert Wunsch
    Selección del curador

    Tsukiji

    Robert Wunsch
    Fotografía
    S/L
    310 €

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